domingo, 8 de febrero de 2026

El juego es iniciático...


Cuando el niño/a juega, es un instante mágico casi sagrado donde está entrando en contacto consigo mismo/a, y ejecuta habilidades internas que pone en práctica sin darse cuenta. A través del juego, realiza un auto-descubrimiento de las distintas facetas de su ser, que ya trae de serie.

Hablamos del juego en solitario, el creado por uno mismo, donde el niño/a en libertad utiliza toda su imaginación para jugar y crear.

A veces, incluso habla solo/a o se inventa personajes que se hablan unos a otros, asignándoles roles y normas de funcionamiento, etc.

El niño/a crea de la nada un gran repertorio, y entra en estado de “Flow”, queda atrapado en una burbuja espacio-temporal de plena presencia, donde nada ni nadie le puede influenciar negativamente ni dañar.

Entonces, podríamos decir que el juego no solo le ayuda a descubrir quién es él o ella verdaderamente, qué habilidades trae innatas, cómo son su carácter y sus anhelos legítimos; sino que además, actúa como protección psicológica frente al entorno que le rodea, convirtiéndose en un cauce seguro para liberar tensiones y manifestar deseos.

Durante el juego, el niño/a ensaya: La libertad, la expansión, la creación, la voluntad, el amor, etc. Múltiples facetas, habilidades y virtudes, que luego aplicará en la vida adulta. También practica la relación consigo mismo/a y la plena presencia; un recurso muy importante y saludable, que de adultos descuidamos.

El niño o niña, se fortalece con el juego. El juego por tanto es iniciático y sanador.

El adulto/a  debería jugar también de vez en cuando, porque durante dicha actividad, uno se distiende, se ríe, libera emociones, etc. Y no estoy hablando de los juegos de mesa ni de los video-juegos… Estoy hablando de hacer ejercicios como el de la “línea temporal de vida”, la visualización creativa, la meditación, la respiración, etc.

Ejercicios tales como, situarse en una situación pasada o futura, para ver “cómo se siente allí” con todo lujo de detalles, y extraer información valiosa desde ahí. 

Otro ejercicio puede ser por ejemplo: Establecer un diálogo con el niño/a interior, o con el/la adolescente que fuimos… (Nos sorprenderíamos del resultado y de la información que extraeríamos de ahí).

Es decir: el juego imaginativo no es solo exclusivo del niño/a, también puede ser una herramienta muy útil para el adulto/a formal, cuando logra extrapolar el yo presente, a otra línea de tiempo pasada (quién fuiste, cómo sentías y eras en aquel momento a determinada edad...,etc.); extraer y sentir las habilidades y virtudes de aquella época (expresadas de modo tan natural y auténtico, sin condicionamientos), y aplicarlas en el presente actual, como si de una transfusión energética e informativa se tratase.

 

AHORA, TE PROPONGO LA SIGUIENTE PRÁCTICA:


Ponte cómodo/a y cierra los ojos. Respira profundamente tres veces, suelta la tensión corporal y regresa a un momento del pasado, donde jugabas tú solo/a sentado en el suelo de tu cuarto infantil, con todos tus juguetes desparramados  y a mano, listos para crear y soñar libremente, e inventarte juegos, situaciones, personajes y argumentos genuinos y únicos, inventados por ti.

Esa línea de tiempo donde eras 100% tú mismo, donde el mundo aún no te había influenciado, programado o dañado. Donde eras genuino y auténtico, siendo libre de expresar, lo que llevabas dentro.

Siente a ese niño/a que has olvidado y abandonado, pues te puede ayudar a observar quién eres realmente, y caer en cuenta de cuál es aquella cualidad innata que tú traías de serie… Un don muy natural en ti, que brota de modo espontáneo y que te ayuda en la vida del día a día sin ni siquiera darte cuenta.

 

Pregúntate: 


1) ¿Qué es aquello que se te da bien desde siempre, que no tienes ni que pensar cuando lo haces, que lo disfrutas plenamente y que te lleva a estados de "Flow": Plena presencia, donde te quedas tan absorto en la tarea que realizas, Y el tiempo pasa tan deprisa que ni te das cuenta?

2) ¿Qué parte de tu potencial, se ha derramado por el camino?

* * * 

(Por Maiga Gómez, 8-02-26)

 

viernes, 23 de enero de 2026

Presencia...


Dicen que: Cuando cierras los ojos, respiras y sientes tu cuerpo, lo que el cerebro entiende es que "estás teniendo una cita contigo mism@".

Buda decía: "Quien mira hacia fuera sueña... Quien mira hacia dentro despierta". Ahora, se requiere de Silencio y Tiempo interior, pues los cambios que están en puertas, son muy grandes y transformadores y hay que estar preparados y bien anclados para lo que viene; si no, no lo van a entender ni disfrutar. Por tanto: Hay que reducir Compromisos innecesarios y darse el tiempo de estar con uno mismo, Un Tiempo Valioso, que si se va... Lo pierdes, ya no lo recuperas.

Reducir estímulos externos es la clave ahora porque si no, no vamos a sintonizar bien con las actualizaciones energéticas (tormentas solares y radiación geo-magnética, actualizaciones de ADN). Están llegando Códigos Nuevos y Activadores, para que la Era de Acuario se asiente definitivamente en nosotros como colectivo humano. Si no nos damos el tiempo de detenernos y escuchar dentro... Nos vamos a perder en la marea de emociones que llega. La clave aquí es: OBSERVAR... NO ABSORVER. Presencia: Estate contigo. Siente y ve hacia dentro. Cesa el rumiaje mental, emocional y la hiperactividad.

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Maiga Gómez

 

domingo, 18 de enero de 2026

Aquietarse...


Si no acallas la palabrería y los ruidos exteriores... ¿Cómo vas a escuchar los diálogos interiores del Alma?... ¿Cómo vas a conectar con tu Yo Superior? Solo por este Domingo, te propongo una cosa sencilla: “Ayuno de Teléfono Móvil”. Ten una cita Real contigo mism@, con tu verdadera Esencia.

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(CZ por Maiga Gómez el 17-01-28)


 

lunes, 5 de enero de 2026

Replegarse...Para Avanzar.


Replegarse para Avanzar... ¡Qué gran sabiduría! Ante los ojos de los demás, puede que todo parezca igual... Pero en la naturaleza, las plantas primero echan raíz antes de avanzar hacia arriba; todo eso sucede bajo tierra y oculto al mundo. Lo mismo sucede con nuestra alma... Primero profundizas en tí en silencio... Y Luego el escenario exterior de la vida cambia y se acomoda a tu nuevo Yo y Vibración, no al revés.

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(Maiga Gómez)