domingo, 21 de febrero de 2010



¿CONTRAERSE O EXPANDIRSE?


Durante los móvimientos de Sístole y Diástole, los ventrículos el corazón se Contraen o Expanden, disminuyendo o aumentando la presión sánguínea en las arterias...

Pensando y reflexionando podríamos decir que, practicamente todo lo que hacemos en la vida lo hacemos desde una de estas dos posturas: La Contracción o La Expansión.
Cuando nos negamos a dar algo de nuestro ser a los demás:

...Una sonrisa a un extraño que se nos cruza en la calle, los buenos días a un vecino con el que coincidimos en la escalera, las gracias a un detalle por pequeño que sea, un consejo o nuestro tiempo a un amigo que lo necesita, un abrazo o un beso a aquellos que amamos, etc...Automáticamente nos contraemos y empequeñecemos. Nuestro mundo se vuelve cada vez más encogido y limitado, pues estamos cerrando puertas no sólo a los demás, sino en definitiva a nosotros mismos.

Cuando en cambio, actuamos desde la apertura, la generosidad y la incondiconalidad:

Nos expandimos, nuestra vida crece y adquiere nuevos horizontes y posibilidades más felices.
No hay dicha más duradera y grande que la de dar una parte de nuestro tiempo, afecto, experiencia, sabiduría, etc., a otros.
Cuando actuamos desde la generosidad, nuestra vida y la de los demás crece, se expande y este mundo se embellece.
Cuando actuamos desde el egoísmo personal, nuestra vida se contrae y empobrece a todos los niveles, negándole al mundo nuestra luz y matiz personal.

Pero...¿Qué es lo que nos hace contraernos?:
El miedo.

y...¿Qué es lo que nos hace expandirnos?
La confianza.

El miedo nos incapacita para dar amor y vivir plenamente.
La confianza abre nuestra ventana a un arcoiris de posibilidades.

Cada vez que actuamos desde el miedo, retrocedemos; cada vez que actuamos desde la confianza avanzamos.

Dar y confiar nos hace mejores y nos libera.
Negar y temer nos hace mediocres y ruines.

Expresa el color que hay en tí, no le niegues al mundo tu luz especial.

(Maiga 21-2-10)