miércoles, 3 de febrero de 2010



VISIÓN.-

Nunca te dirijas a nada sino como a una manifestación de Dios, de otro modo, lanzarás un velo de ilusión sobre aquello a lo que mires, y luego verás el mal. Dale un golpe mortal al mal y reúne todo el bien a través de todos tus sentidos. Pierde la visión mundana superficial y recupera la visión celestial. Mientras permanezca la consciencia del cuerpo, el mundo y su oscuridad existirán como su sombra. La consciencia de Dios es la iluminación que muestra el verdadero ser, que se sienta auto-resplandeciente en el alma humana. Sacúdete de tus ojos las escamas de la visión imprecisa de lo material, y descubre que todo es divino.

(La voz de Babaji)