martes, 5 de octubre de 2010


PARA PENSAR...

En ciertas tradiciones mágicas, los discípulos dedican un día al año o un fin de semana, si fuese necesario, a entrar en contacto con los objetos de la casa. Tocan cada cosa y preguntan en voz alta:

- ¿Realmente necesito esto?

Cogen los libros de la estantería:

- ¿Volveré a leer este libro algún día?

Miran los recuerdos que guardaron:

- ¿Aún considero importante el momento que este objeto me hace recordar?

Abren todos los armarios:

- ¿Cuánto tiempo hace que tengo esto y no lo he usado? ¿Lo voy a necesitar?

Dice el maestro: Las cosas tienen energía propia. Cuando no se utilizan, acaban por transformarse en agua estancada dentro de casa, un buen lugar para mosquitos y podredumbre.

Es preciso estar atento, dejar que la energía fluya libremente.

(Cuento de Pablo Coelho)