martes, 15 de febrero de 2011


LA GRACIA DE LA AMISTAD


Hoy leí algo muy hermoso que comparto aquí con vosotros en este Blog... Habla de la Gracia, y dice que cada uno de nosotros somos UN REGALO hermoso en la vida de los demás. Madurando esta idea, conforme he leído en otros libros afirmo que:

LA RAZÓN DE LA AMISTAD RESIDE EN= RECORDARNOS TODO EL TIEMPO NUESTRA VERDADERA ESENCIA...NUESTRA CANCIÓN O MELODÍA ESPECIAL Y ÚNICA.

Los amigos nos recuerdan quiénes somos en verdad, cuando la vida con sus avatares y preocupaciones logra distraernos de nuestra propia Fuente Divina... Afirmo que TÚ, eres de esas POCAS personas ESPECIALES en mi vida... PERTENECES sin duda a ese CÍRCULO MÁGICO E ÍNTIMO, que se puede contar con los dedos de una mano... ¿Te imaginas que ya antes de nacer pactamos encontrarnos y ayudarnos en esta ciudad?... Yo así lo creo sin duda porque tu presencia en mi vida es PROVIDENCIAL. Y además se que es mutuo y que aprendemos el uno del otro.


“Cuando llegan Fiestas, cumpleaños, el día de los enamorados, el día del padre y de la madre, etc., intentamos averiguar de antemano qué nos esperará en esas fiestas. Por regla general, estamos mirando a lo cercano que nos espera - muchos regalos. A la vez miramos a lo que regalamos a los otros para causarles alegría.

Pero cuando miramos más allá de lo cercano, vemos a la vez los regalos eternos que provienen de un lugar totalmente diferente. Estos son los mayores regalos. Los llamamos gracia. De esto quisiera decir algo especial hoy.

Gracia es vida. Gracia es todo lo que nos estuvo dado junto a la vida. Así entonces nuestros padres son la primera gracia. Ellos son una gracia constante. Esta gracia nos acompaña durante toda la vida. Permanece siempre con nosotros.
La gracia es regalada. Ni es ganada por nosotros ni la podemos perder. En eso precisamente se manifiesta su grandeza y en el hecho de que sea un regalo de amor.

La pregunta es: ¿Podemos aceptar esta gracia en su grandeza como un regalo? ¿Podemos aceptarla con gratitud y amor y alegrarnos de ella durante toda la vida? ¿Sabemos alegrarnos de la misma manera de todo lo que junto a esta gracia nos fue regalado? Sobre todo naturalmente alegrarnos de nuestros padres, tal como son. ¿Sabemos alegrarnos de todas esas personas que han hecho que
nuestra vida sea completa y valiosa?

¿Cómo respondemos de la manera más bella a esta gracia?

Cuando los demás nos experimentan a nosotros como una gracia, como un
regalo de amor llegado a ellos desde lejos a través de nosotros.”


(Bert Hellinger)