miércoles, 11 de mayo de 2011



LA TRANSICIÓN DE LAS ALMAS


Aquí está la historia de una mujer bien conocida por nosotros que perdió a su único hijo en un accidente automovilístico. Ella estuvo totalmente devastada por esa pérdida, y no podía regresar a un estado normal de equilibrio emocional. Finalmente, ella me pidió canalizar Adama para entender y descubrir por qué tal tragedia había sucedido en su vida. Ella vio ese acontecimiento como una gran injusticia, y deseó perseguir a quién ella sentía responsable de la muerte de su único hijo.

Aquí repito lo que Adama le contestó a través de mí. También deseo compartir que esta respuesta le dio una gran revelación y una cura para su corazón. Leyendo el mensaje de Adama, ella pudo dejar el dolor y la pena de manera rápida. Ella pudo mirar la vida otra vez con alegría y renovada esperanza, sabiendo que su hijo está bien y vivo en el otro lado del velo, amándola más que nunca, y haciendo exactamente lo que su alma quería hacer después.

Siento que es importante que ustedes entiendan más profundamente este proceso de transición que llaman "muerte." Sabemos que muchos de ustedes, antes o después, se encontrarán en una situación similar en su vida o en la vida de alguien de su alrededor. Para aquellos que abrazan completamente esta comprensión en su corazón y alma, ustedes podrán consolarse con una verdadera maestría cuando se enfrenten con una situación similar en su vida. Usted también podrá confortar a otros de su alrededor que todavía no han abrazado el privilegio de una comprensión tan clara de la transición física. Ahora los dejo con la historia.

Adama contestó desde Telos

Querida Hermana Lemuriana,

Soy vuestro hermano y amigo Adama. Es un placer para mi comunicarme contigo este día, de corazón a corazón. Así como te abro mi corazón, pido también que tú me abras tu corazón a mí también, y a la verdad de tu ser.

Siento tu profundo dolor y sufrimiento por la pérdida de tu querido hijo. Es una reacción normal que el corazón de una madre se aflija por la pérdida de su niño. Por favor querida hermana, es importante que te permitas sentir el dolor y la pena, pues no es sano, ni física ni espiritualmente negar o reprimir el sufrimiento. Cuando estés lista, después de un tiempo, será aún más importante que dejes ese dolor y te muevas en alegría. La vida debe ir adelante para todos, pues ésta nunca termina.

Tú tienes un hermoso corazón abierto, hermana querida, y el dolor por la pérdida de tu querido hijo es un catalizador que está asistiendo a tu corazón en alcanzar una mayor apertura. Tu sabes, querida, que no hay tal cosa como la muerte. Es una ilusión de la percepción en la tercera dimensión. Si tu pudieras percibir más allá del velo, sabrías que tu hijo está vivo, bien y más conocedor que nunca antes. Tu hijo ahora tiene la capacidad de entender sus defectos hacia ti cuando estuvo en la expresión física, y se le ha concedido el permiso de estar más cercano a ti y a tu corazón de lo que nunca lo estuvo mientras vivió en la tierra. Él está completamente enterado del profundo y verdadero amor que tú sientes por él, y su propio corazón está mucho más abierto. Él también entendió que no devolvió tu amor de la manera que debía haberlo hecho, de la manera que tu esperabas, y esto le está motivando fuertemente de este lado del velo para verificar las lecciones aprendidas para cuando regrese en su encarnación siguiente.

Tú has tenido miles de encarnaciones en este planeta en el curso de tu evolución, y has tenido miles de niños. Tu has encarnado con muchos de ellos una y otra vez, y de verdad, nunca has estado separada mucho de aquellos con los que tenías conexiones de corazon. Tu hijo ha sido parte de tu vida muchas veces antes, y él estará otra vez, especialmente cuando los velos entre las dimensiones se vayan diluyendo. En los años por venir los velos desaparecerán completamente, y estarás de nuevo frente a tus seres amados cara a cara. En un futuro no demasiado distante, al comprometerte con tu ascensión, podrás experimentar la gran alegría de encontrarte un día, cara a cara, con todos aquellos que han salido del mundo físico. Tu estarás de nuevo con ellos en forma clara sin tener que dejar tu cuerpo físico. ¡Puedes imaginar el espectáculo y extasis que esta gran reunión creará! Es parte del plan, amiga mia. Deja que la vela del amor y de la esperanza siga ardiendo.

Siente la presencia de tu hijo alrededor tuyo, y siente el amor que él ahora te está devolviendo. Desde su transición, él ha ganado mucha mas comprensión de la que tenia mientras estaba en su cuerpo físico. Tu hijo solicitó al consejo Kármico de Luz un permiso para estar a tu lado muy a menudo, y también que le fuera permitido ser tu guía para darte asistencia hacia tu próximo paso evolutivo.

Yo, Adama, te pido que dejes ir el sentido de tragedia. Por lo que concierne a tu hijo, el accidente que tuvo pudo parecer por azar, pero es solo en apariencia. El hombre con quien tuvo el accidente fue solo un instrumento de un acuerdo kármico. Entiende que a menos que hubiera una decisión a nivel del alma de parte de tu hijo en los planos internos para terminar su encarnación y moverse al nivel siguiente, el accidente no habría ocurrido. En última instancia, no hubo accidente, sino el trabajo efectivo de una decisión del alma para un dar un paso evolutivo.

A nivel del alma, no era hora para tu hijo de ir adelante en el proceso de ascensión como tú misma has escogido. Había muchas cosas que necesitaban ser resueltas desde una perspectiva distinta. Al saber que habría sido extremadamente difícil para él trabajar con estas cosas desde la experiencia encarnada, prefirió irse. Habiendo elegido dejar su cuerpo en ese tiempo, tu hijo ahora está teniendo la tremenda oportunidad de prepararse, con una sabiduría y comprensión mucho mayores, para sus metas y destino para su próxima encarnación. Él volverá otra vez en algunos años, como un maravilloso niño del "Nuevo Mundo" para dar gracia al planeta y asistir a otros. En su encarnación siguiente, el estará mucho mejor equipado emocionalmente para realizar sus sueños. Él podrá lograr las metas de la agenda de su alma con una facilidad mucho mayor de con la que habría podido hacerlo en este tiempo.

Entiende que habiendo escogido la opción de irse ahora, él podrá ascender en la próxima vida sin todos los dolores, dificultades y penas que habría encontrado si hubiera permanecido. Y debido al gran amor que tu le has ofrecido, sosteniéndolo, le has ayudado enormemente en la recepción de esta dispensación especial para su próxima encarnación. Él está muy agradecido por el amor que le has ofrecido tan incondicionalmente mientras él estuvo en forma física.

Entiende que tu hijo está honrándote por ese amor incesantemente. Él te está asistiendo en la preparación del camino para tu regreso a casa, tu ascensión. Porque tu amas a tu hijo tan profundamente, sin contenerte, entonces permite ahora que él dé su paso siguiente, respetando su decisión. Desde nuestra perspectiva y la perspectiva de la agenda del alma, dejar la encarnación fue para él una decisión oportuna, correcta y positiva. Tu hijo te ama mucho y desea de verdad verte feliz y con alegría. Tu hijo no desea que niegues tu pena sino que aceptes su partida como la mejor cosa que habría podido sucederle en ese tiempo.

Él está diciéndote en este momento: "Mamá, yo sigo estando vivo y me siento mucho mejor. La vida es maravillosa aquí, y me estoy preparando para nuestra próxima reunión, que será física y tangible. No pasara mucho tiempo hasta que volvamos a vernos de nuevo cara a cara, y sabrás que nunca me he ido. Durante mi aparente ausencia de la vida física, toma este tiempo para amarte a ti misma, mucho mas que antes, y para transformarte en todo el amor que tu eres, y luego sigue avanzando hacia tu alegría y vitalidad. Ésta es tu próxima tarea."

Tu hijo desea que contemples más que nunca tus sistemas de creencias alrededor de la experiencia de vida llamada "muerte." Este acontecimiento es también una oportunidad para crear dentro de uno mismo un nuevo salto en la conciencia como resultado de la transición al mundo siguiente. Pregúntate ¿existe algo llamado muerte o es simplemente una transición de una experiencia física a una mayor realidad? ¿Realmente poseo a mi hijo, o él pertenece a Dios, como el resto de las almas en evolución aquí y en todas partes? ¿Era mi papel como madre ante todo apoyar y ayudar a su alma en una experiencia de encarnación en la tierra por un tiempo, y por ello, hemos creado enlaces de amor que vivirán por toda la eternidad? ¿Mi hijo realmente ha muerto o está vivo y más vibrante que nunca en otro plano de consciencia? ¿Es nuestra separación permanente o una mera ilusión temporal? ¿Puedo yo elegir vivir en el amor y en el abrazo de mi Divina Presencia y realmente gozar de mi vida otra vez sin mi hijo físicamente presente en la tierra, o elegiré experimentar dolor haciendo mayor mi pena en lugar de desapegarme y dejarlo ir?

Queridísima hermana, yo conozco tu corazón y extiendo mi amor a él profundamente. Acepta el regalo de Paz de Adama y avanza hacia tu alegría. Piensa en la muerte del cuerpo de tu hijo como la oruga que nació a una nueva vida y se convirtió en una feliz mariposa. Conviértete tu también en una mariposa, y pronto, los dos estareis jugando, divirtiéndoos y riéndoos juntos… en el jardín de Dios.



Soy Adama.


Tomado del libro "Telos 2. Mensajes para la iluminacion de una humanidad en transformacion", canalizado y escrito por Aurelia Louise Jones y publicado en inglés por la editorial Mount Shasta Light Publishing y en español por Vesica Piscis (edito@ vesicapiscis.eu 0034 952 730 466)
http://www.youtube.com/watch?v=3JJu-zRzTgU