miércoles, 29 de junio de 2011





EL REGRESO DE LA MUJER SALVAJE

(LAS MUJERES QUE AMAN DEMASIADO REGRESAN AL HOGAR INTERIOR)

Dentro de toda mujer, incluso la más reprimida, alienta una vida secreta, una fuerza poderosa llena de buenos instintos, creatividad apasionada y sabiduría eterna, es la Mujer Salvaje, una especie en peligro de extinción que representa la esencia femenina instintiva.
Todas sentimos el anhelo de lo salvaje – Y este anhelo tiene muy pocos antídotos culturalmente aceptados.
Pero la sombra de la Mujer Salvaje acecha todavía nuestra espalda de día y de noche.
Conozco a varias escritoras que tienen grabada esta leyenda – “EL QUE NO SABE AULLAR NO ENCONTRARÁ SU MANADA”.




Si deseas recuperar a la Mujer Salvaje, no permitas que te capturen – Con los instintos bien aguzados para no perder el equilibrio, salta donde quieras, aúlla a tu gusto, toma lo que haya , averigua todo lo que puedas, examínalo todo, contempla lo que puedas ver.
Te aseguro que te convertirás en una mujer rebosante de vitalidad.

¿Qué es el ansia del hogar?
Es el instinto de volver, de ir al lugar recordado, de volver al alma.
Todas sabemos como regresar al alma.
Todas sabemos como regresar a casa.




Por mucho tiempo que haya transcurrido sabemos encontrar el camino.
¿Dónde está el hogar?
Se trata de un lugar interior, en el que una mujer se siente entera.
A lo largo de los siglos las mujeres han encontrado miles de manera de tenerlo y crearlo, aunque sus deberes y sus tareas fueron interminables.
Aunque hay muchos lugares físicos adonde la mujer puede ir para “sentir” su regreso a este hogar especial, el lugar físico es solo el vehículo.


Los vehículos que usan la mujeres para regresar a su casa son muchos.
La meditación, el tambor, el canto, la escritura, las visiones hermosas, la plegaria, la contemplación, la ideas que nos fascinan, la música, el arte, el bosque, la espuma del mar, el amanecer, la soledad.



Todas ellas nos conducen al nutritivo mundo interior del hogar que posee sus propias ideas, su orden y su sustento.
Tómatelo con calma, deja de detenerte a cada paso para ayudar los demás.
Dedícate a la tarea de regresar a casa.
La unión con el alma nos hace brillar de RESPLANDOR ESPIRITUAL
y nos induce a reafirmar nuestras cualidades cualesquiera que estas sean.


(Del Libro: "Mujeres que corren con los lobos", de Clarissa Pinkola Estés).

http://latradiciondelaluna.blogspot.com/2009/09/mujeres-que-corren-con-los-lobos.html