miércoles, 15 de junio de 2011




Sol en Géminis
Nota clave para meditar (Yo Superior):
“Reconozco mi otro yo,
y al menguar ese yo,
crezco y brillo”.

Chakra o Centro de energía: Cardíaco
Donde esta el chakra: En la columna vertebral entre los omóplatos
Tarea: Elevar la energía del plexo solar "aula de la ignorancia" vía al centro cardíaco "aula de la sabiduría".
y está relacionado con el cuerpo etérico.

El mes de Géminis sirve para la distribución de las energías recibidas a través de Aries y Tauro desde Shamballa por medio de la Jerarquía para la humanidad. La luna llena de Géminis es la luna llena de la humanidad y de la iniciación grupal. La jerarquía guía a la humanidad a transformarse en servidores inteligentes y a dedicar sus vidas más y más al servicio desinteresado al Plan.

Géminis representa a una pareja, un par de opuestos, un hombre y una mujer. Puede diferenciar, puede discriminar, no puede comparar, no puede sintetizar. Su intelecto queda dividido entre los dos hemisferios del cerebro, izquierdo y derecho, “hombre y mujer”, que funcionan dentro de él en paralelo.

Se requiere de un aspirante que focalice el espacio entre los dos pilares, para sintetizar y comprender. Cuando hace esto, alcanza los niveles de intuición.
Sólo un Yogui conoce el punto de encuentro entre la materia y el espíritu.
Los nervios vagos izquierdo y derecho representan los dos pilares, mientras que Sushumna, el nervio central, representa la media dorada.

El glifo provee un mensaje, que el estudiante debe aprender: "no veas los dos pilares, sino ver el espacio del medio". Haciendo esto, uno camina a través del umbral.

Pitágoras lo atravesó y descubrió que "lo opuesto es en realidad complementario". Esto es sabiduría.

Los dos pilares fueron elegidos por los antiguos constructores y colocados en todo templo para recordar a los humanos ese antiguo símbolo zodiacal del signo de Géminis en donde el hombre comenzó la búsqueda de la luz.

En este signo de Géminis la dualidad del hombre está simbolizada por los gemelos. El hombre, bueno y malo en su misma naturaleza, procediendo de la oscuridad y buscando la luz; e l hombre, compuesto de dos aspectos o naturalezas, pues el primero "es de la tierra, terrenal, y el segundo es el Señor del Cielo y la luz".
Hombre Dios y hombre terrenal unidos, los dos hermanos, Castor y Polux, irradiando juntos y significando la mortalidad y la inmortalidad.
Izquierda: oeste - materia - mortalidad
Derecha: este - espiritu – inmortalidad

En el libro de Astrología Esotérica dice:

La atracción y repulsión son factores condicionantes de nuestra vida solar, y este condicionamiento nos llega por medio de Géminis, lo cual es efecto de una energía cósmica desconocida hoy por la humanidad.

El surgimiento y la caída de las civilizaciones y el crecimiento y desarrollo de todas las manifestaciones cíclicas, se producen por la denominada “interacción entre ambos hermanos”.

Géminis, como habrán empezado a captar, está relacionado con el cuerpo etérico; es el custodio de la energía condicionante, y el intermediario, en lo que respecta a las esencialidades básicas, entre el alma y el cuerpo.

La actividad dual -superior e inferior- del cuerpo etérico y de su relación y respuesta a la constelación de Géminis

Descripción de la luna llena en Géminis

Cada año, en la época de la Luna Llena de Géminis, el amor de Dios, la esencia espiritual del fuego solar, alcanza su punto de expresión más elevado. Ello se consigue gracias al instrumento de la Jerarquía. La Jerarquía espiritual de la Tierra es el agregado de aquéllos de entre la humanidad que han triunfado sobre la materia, que han alcanzado la meta del dominio sobre sí mismos por el mismo camino que, actualmente, recorren otras personas. Han sufrido todas las experiencias, han sobrepasado cada dificultad y han triunfado. Aquí reside su derecho a servir, y la fuerza y realidad de su relación con una humanidad que sigue todavía luchando. Ese gran grupo de almas ha sido siempre el custodio del principio de luz, de amor iluminado y siempre, a lo largo de los tiempos, centra su atención sobre la Humanidad cuando la influencia espiritual está en su punto más elevado. Se ha adentrado en la comprensión de la vida grupal planetaria, que incluye todas las etapas, desde ese diminuto sentido de la responsabilidad social del hombre o mujer que está dando los primeros pasos en el sendero de la madurez espiritual, hasta la inclusiva comprensión del mismo Cristo.

Géminis (los mellizos) es la tercera constelación del zodíaco. En la mitología griega, los gemelos son Cástor y Polideuco (Pólux para los romanos). Nacieron de un huevo que puso Leda, la reina de Esparta, después de haber copulado con Zeus convertido en cisne. Cástor, el mortal, era hijo del rey Tíndaro; el inmortal Polideuco era hijo de Zeus.

Los gemelos tuvieron una disputa con sus primos Idas y Linceo. Idas asesinó a Cástor con una lanza. Polideuco, a pesar de sus heridas, respondió matando a Linceo. Zeus intervino y mató a Idas. Polideuco rechazó su condición de inmortal si no podía compartirla con Cástor.

Dentro de la astrología, el signo zodiacal de Géminis es aquel que rige a las personas nacidas entre el 21 de mayo y el 21 de junio. El equivalente de Géminis dentro de los Dioses Olímpicos es Hermes, o Mercurio en la mitología romana.

El Festival de la Luna Llena de Géminis, o Festival del Cristo, es el tercero de los tres principales Festivales espirituales. Va a continuación del de Pascua, o Festival del Cristo, en Aries y del de Wesak, el Festival del Buda o de Iluminación, en Tauro.
Conocido bajo una gran variedad de nombres, este Festival de Géminis es, esencialmente, el Festival del Cristo como representante de la humanidad ante la presencia de Dios.

Es el Festival de la humanidad en búsqueda de la unificación y de la comprensión de su propia divinidad. Debido a que el reino humano, como centro de distribución de energías, está tan directamente involucrado con su propia divinidad, se le conoce también como el Festival de la Buena Voluntad.

El Festival del Cristo es un Festival vivo del espíritu de la humanidad aspirando hacia Dios, buscando respuesta a la voluntad de Dios y dedicado a la expresión de las correctas relaciones humanas. Fijado anualmente en relación con la Luna Llena de Géminis, la luna queda totalmente fuera del camino recorrido por las poderosas energías que salen del sol, el centro cardíaco simbólico de este sistema solar. Durante dos mil años, en este Festival, el Cristo ha representado a la humanidad y se ha erigido ante la Jerarquía planetaria y ante los ojos de Shambala como el “Dios-hombre” “el mayor en la gran familia humana” sosteniendo una relación consciente con la divinidad, con la totalidad mayor. Cada año, en esta época, repite el último sermón del Buda ante la reunida Jerarquía. Este Festival, de profunda llamada invocativa y de una aspiración básica hacia la unidad humana y espiritual, representa el efecto en la consciencia humana del trabajo tanto del Buda como del Cristo.

Las Fuerzas de Reconstrucción están especialmente activas durante el Festival de Géminis. Estas Fuerzas, relacionadas con el aspecto voluntad de la divinidad, son efectivas sobre todo respecto a las naciones. El empleo que se hace de estas energías impersonales depende de la cualidad y de la naturaleza de la nación receptora, de su grado de iluminación real y de su capacidad de amar.
Ello reside tras la idea de la meditación grupal dentro de toda la ola de esta energía espiritual. Actualmente, las naciones son la expresión del egocentrismo colectivo de un pueblo y de su instinto de supervivencia, real o imaginado. Estas energías pueden aumentar este aspecto de la vida nacional o pueden aumentar la potencia de los objetivos de unidad mundial, paz y progreso. Estas energías constructivas y sintetizantes deberían tener el efecto de transformar la teoría de la unidad en una experiencia practica, de manera que la palabra “unidos” alcance su verdadera importancia y sentido para todas las naciones.

La voluntad-de-sintetizar y la voluntad-al-bien se están convirtiendo en influencias crecientemente efectivas, a través de la meditación grupal e individual durante este período anual de los Festivales principales. A medida que aumenta la comprensión de la importancia de estos Festivales, aumenta el trabajo de meditación realizado por todo el mundo. La meditación planetaria, en el signo de Géminis, celebra la total victoria de la vida sobre la forma y del espíritu sobre la materia. Simbólicamente, este signo es el signo de los Gemelos: la luz de la personalidad y la luz del alma. Mediante la estimulación de la energía del amor y la sabiduría, la luz de la personalidad se oscurece gradualmente, mientras que la luz del alma se hace más fuerte y brillante, indicando eventualmente una victoria total de la humanidad sobre las formas a través de las cuales se expresa.

La idea de la dualidad, especialmente en los niveles mentales, queda resaltada cada año en Géminis. Ello sucede en dos etapas: el empleo de la mente concreta como mediadora en la personalidad, condicionando la vida de la personalidad, analizando y distinguiendo entre el ser y el no-ser humano y enfatizando la consciencia de “yo y tu” así como la de la personalidad. En segundo lugar, la mente iluminada transmite los mensajes entre el alma y el cerebro, estableciendo una correcta relación entre el ser inferior y el ser superior, la personalidad y el alma. Hay un tercer aspecto que se convierte, entonces, en un factor en la vida, la mente abstracta, que relaciona alma y espíritu. La relación de personalidad y alma queda reemplazada por la relación dual de alma y espíritu. Es el revelador del aspecto vida.

La relación y síntesis de las dualidades produce tensión, acción y reacción, y esa condición de poderosa lucha y de dificultad tan característica de nuestra vida planetaria, pero que produce eventualmente el despertar de la humanidad a una plena consciencia planetaria. La meta de todo conflicto es la armonía y ello queda enfatizado durante el Festival del Cristo mediante una creciente percepción de la relación entre alma y personalidad, entre mente y espíritu, entre lo material y lo espiritual. La potencia de esta relación produce los cambios necesarios para la evolución de la consciencia Crística en cualquier punto concreto del tiempo y del espacio, y siempre es compatible con el requerimiento. Esta fuerza poderosa y evocadora está disponible durante la meditación, como resultado del alineamiento planetario y de la receptividad extra-planetaria, y puede ser contactada y transmitida en cooperación con la Jerarquía espiritual.

Namaskar
G S