miércoles, 21 de septiembre de 2011




LOS SECRETOS DEL CUERPO:

El ejercicio físico a menudo representa una difícil batalla diaria. Algunas personas realizan ejercicio por estar en forma, aumentar su autoestima y lucir hermosos cuerpos. Otras, por que su salud quebradiza les obliga a ello. Y una minoría, lo utilizan como vehículo de conocimiento.


De este tercer uso del ejercicio, voy a hablar en estos momentos:


Todos sabemos que el ejercicio físico conlleva un esfuerzo: vencer la pereza, el cansancio, la enfemedad. Cuando se alcanza la voluntad necesaria para realizarlo habitualmente, el ejercicio pasa de ser un enemigo hostil, a convertirse en un amigo cómplice y profundo que te permitirá recorrer y descubrir, áreas de tí mismo que desconocías, entonces el esfuerzo se transforma en su opuesto= Logro.


El cuerpo tiene mucho que enseñarte si le escuchas atentamente, cuando lo respetas y lo escuhas profundamente, él te abre la puerta dorada de tus sueños, secretos y creaciones. Ej.:


Al realizar ejercicios de Yoga o cualquier tipo de ejercicio, necesariamente te enfrentarás a tus propios límites y resistencias, entonces, respira profundamente, descansa y relájate en cada postura y estiramiento. Descansa ahí en silencio, con los ojos cerrados más allá de tus propios límites, más allá del umbral del dolor, más allá de tu cansancio, más allá de la rigidez en los tejidos, con suavidad y constancia. Si persistes, podrás conectar con una parte muy antigua y recóndita de ti mismo, una parte muy sabia... Ya que al vencer las rigideces físicas, se disuelven tambien las mentales y las emocionales, permaneciendo la mente limpia y clara de obstáculos e inercias, luciendo en todo su esplendor para ayudarte con sus cualidades (ahora "afinadas") como son: La Concentración, La Creativiad y La Planificación.


Escribe las ideas que surjan en esos instantes a solas con lo más profundo de tí, pues con esa renovada concentración e inspiración podrás hacer realidad tus proyectos y sueños, pues las ideas surgidas en esos momentos son semillas de tu propio futuro, para encaminar tu vida hacia algo próspero y mejor.


Ahora depende sólo de tí: Regar dichas semillas (ideas) y permitir que crezcan en ti, hasta alcanzar su plenitud, como un hermoso y fuerte Roble (Resultados).


¡Atrévete a pensar en grande!


(Por Maiga)