jueves, 17 de enero de 2013





El Vaso de Tu Alma...


¿Nunca has jugado de niño a ésto...?:

a) Cuando ponemos un vaso de agua como el  de la foto junto a una ventana por donde entra abundante sol, y tratamos de ver a través de él... ¿Verdad que descubrimos pequeñas  partículas suspendidas en el agua que creíamos limpia? Gracias al sol, podemos ampliar nuestra visión e identificar las partículas más diminutas de la existencia (visibles al ojo humano).

b) En la playa con el aire sucede lo mismo: Si te tumbas en la arena mirando el cielo... ¿Verdad que encuentras pequeños puntos luminosos moviéndose en todas direcciones?

Con nuestra conciencia sucede lo mismo:

Tras la noche oscura del alma surge un tiempo de Claridad interna.
La Gracia Divina enfoca un Rayo de Discernimiento sobre nuestra conciencia de tal modo que podamos observar hasta los defectos más pequeños de nosotros mismos. Cualquier pequeña mota de polvo en nuestra alma, es enfocada desde dentro para animarnos a Purificarnos y alcanzar la Perfección; para que  podamos vislumbrar cuanto nos queda aún por alcanzar en el camino de nuestra evolución.

Cuidado no nos torturemos en exceso a la vista de nuestras minucias pues la culpabilidad solo tiene la función de Identificar, no de mermar la autoestima. Una vez identificadas las imperfecciones en nuestro sentir, pensar, obrar hay que ponerse en marcha en seguida, perdonarse a uno mismo con el cariño que perdonaríamos a un niño y seguir avanzando sin detenerse.

Dicen que: Errar es de humanos, rectificar de sabios.

Así que... Si tropiezas y te caes: levántate, sacúdete, ríete de ti mismo y continúa aprendiendo y viviendo con la Risa e Ilusión de un niño pues sabe que la vida solo es un Juego, una película en la cual desempeñamos un papel, lo que sucede es que acabamos creyéndonos el personaje y tomándonos demasiado en serio.

(Maiga)