viernes, 14 de junio de 2013





Los delfines mantienen un estado alfa casi permenente, así como una actividad cerebral de baja frecuencia, o sea, el denominado “nivel alfa”, el mismo que transmiten a los humanos y, como ya se ha podido comprobar, este estado de paz y tranquilidad aumenta las endorfinas, que son hormonas de la felicidad, produciendo cambios químicos favorables en las personas.


El estado de ensoñación es el conocido como estado Alpha, es decir cuando estamos soñando despiertos, este también es el que se logra a voluntad cuando se practican técnicas de meditación y concentración.