jueves, 6 de febrero de 2014

 
 
 
Por qué los bebés de Finlandia duermen en una caja de cartón
¿Pondrías a dormir a tu bebé recién nacido en una caja de cartón? Seguramente no, básicamente porque teniendo cunas, minicunas, moisés, camas y cosas así, no tendría demasiado sentido utilizar una caja para meter a los bebés. De hecho, si lo explicáramos (“sí, mi bebé, mi precioso bebé, duerme en una caja de cartón”), nos mirarían raro o tratarían de darnos una ayudita económica para poder comprar una cuna o nos ofrecerían alguna solución.
En Finlandia eso no sucede, porque allí es normal que un bebé duerma en una caja de cartón. Lo curioso es que allí problemas económicos tienen pocos, si los comparamos con nosotros, los padres, de hecho, reciben muchas más ayudas por hijo (no es difícil, porque aquí no recibimos ya casi ninguna) y el nivel cultural es, de media, superior al nuestro. ¿Por qué entonces duermen los bebés en cajas de cartón?
Por tradición y por filosofía
La razón es más emocional que otra cosa, porque ciertamente podrían poner a dormir a sus hijos en cualquier sitio antes que en una caja, sin embargo es una tradición que tiene ya 75 años y que proviene de la caja de cartón con cosas para el bebé que el Estado regala a los padres recientes (bueno, la regalan antes de que el bebé nazca, de hecho).
El objetivo de dicha caja es que todos los niños finlandeses, sea cual sea su condición social, tengan un inicio de vida equitativo, que todos lleguen con lo mismo. Por eso la caja se le da a cualquier pareja que tenga un bebé.
Si os estáis preguntando qué contiene la caja, deciros que muchas cosas. Basta con mirar la foto para ver que es raro que unos padres vayan a comprar ropa para su bebé recién nacido, pues vienen pijamas, sacos de dormir, ropa de calle, pañales de tela, botas aislantes para el frío, toalla de baño, termómetro de baño, tijeras para las uñas, etc. y un colchón pequeño. El colchón se adapta al fondo de la caja y de ese modo la caja se convierte en la primera cama del bebé.
Las madres pueden pedir la caja o bien recibir dinero en efectivo (214 dólares), pero la mayoría pide la caja, pues el contenido es más valioso que el dinero.
Todo empezó en 1938
La primera vez que el Estado entregó cajas para los bebés fue en 1938, cuando se decidió ayudar a las familias con bajos recursos. En la caja había lo necesario para que las madres cuidaran de sus hijos y además información para guiar a las madres hacia los profesionales de la salud, con el fin de prevenir posibles problemas. La razón era que por aquellos momentos el país era muy pobre y la mortalidad infantil afectaba a 65 de cada 1.000 nacimientos.
En el año 49 se decidió dar la caja de manera universal, a todos los padres, para que todos los bebés fueran iguales y tuvieran el mismo inicio de vida. Entre esta medida y la llegada de la seguridad social en los años 60 la mortalidad bajó considerablemente. No olvidemos que el colecho puede ser muy peligroso si no se hace de manera segura, y que a los grupos de personas en situación socioeconómica precaria se les recomienda de manera general poner a dormir al bebé en un sitio apartado de la cama de los padres, como bien expresó Unicef hace unos días. La caja, con su pequeño colchón, tenía como función hacer del lugar donde el bebé debía dormir un sitio más seguro.
La caja como tradición
La caja existe desde hace 75 años, así que ya es una tradición conocida por generaciones, con diseños que han ido cambiando en el tiempo y con contenidos que se han ido renovando. Esto ha hecho que las nuevas parejas reciban con ilusión la caja al tener un bebé, y que las madres que ya las recibieron hace años, la esperen también con melancolía y con ganas de ver cómo ha cambiado en el tiempo.
Según Save the Children, Finlandia es el mejor país para ser madre. Es cierto que pagan muchos impuestos, pero también es cierto que los padres ven muy claro dónde se invierten y ven que mucho de lo pagan vuelve en forma de servicios. Por eso se sienten tan bien tratados, con unas bajas maternales y paternales muy largas y unas comodidades tales, que no tienen queja. La caja, gratuita, con todo lo que contiene, es una muestra de ello.
Como curiosidad, para que veáis cómo ha ido cambiando el contenido de la caja con los años, en los 30 y 40 la caja contenía telas, pues eran las madres las que confeccionaban ropa para sus bebés. Durante la Segunda Guerra Mundial, dado que el algodón y los tejidos iban para el Ministerio de Defensa, las madres recibían sábanas de papel y un cobertor de tela.
Ya en el 57 se añadieron las primeras prendas ya confeccionadas y en el 69 se introdujeron pañales desechables. En el 2006 se cambian los desechables por pañales de tela y se retira el biberón que se entregaba hasta entonces, para fomentar la lactancia materna.
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Fuente:
http://www.bebesymas.com/recien-nacido/por-que-los-bebes-de-finlandia-duermen-en-una-caja-de-carton