viernes, 5 de febrero de 2010



TOLERANCIA:


Aceptar las diferencias, revela un profundo grado de amor y de tolerancia. No es fácil dejar de contestar a aquello que nos resulta molesto, o sobre lo que no opinamos igual.

Pero, si pensamos que siempre somos los dueños de la razón, se generarán situaciones que sólo van a lograr que la relación se vaya deteriorando. Así, iremos alejándonos progresivamente del otro, generando un vacío que será difícil de superar.

Vivir marcando los límites del prójimo, nos sumerje en la oscuridad total. Si bien existen en el transcurso de la vida distintas situaciones en las que es normal que existan desacuerdos, debemos preparanos desde el lugar que nos permita la sensatez, para actuar compasivamente.

Cuando marcamos contínuamente al otro con el "no" por tal o cual diferencia, y le insitimos en que debe cambiar sus pensamientos o sus patrones de conducta eligiendo los nuestros, no hacemos otra cosa sino descalificarnos a nosotros mismos.

La desconsideración y manipulación poco tienen que ver con la armonía interna, por lo tanto no puede generar amor. Lo que molesta del otro conlleva riesgos y consecuencias, que solamente la tolerancia puede hacer desaparecer.

Hablen con franqueza y respeten lo que cada uno desea.


(Artículo realizado por Noemí García, ecónoma y docente naturista, publicado en el nº 33 de la revista PREDICCIONES, el 05 de Enero de 2010).