jueves, 13 de mayo de 2010



Del libro: Comunicación con los Ángeles y los Devas
(Dorothy Maclean)

DEVA DE LA ROSA DE NAVIDAD
(eléboro negro) 9 de Marzo de 1971

Mediante los dañinos resultados de su manipulación de la vida, el hombre está probando que la vida planetaria está vinculada. Parte del daño que ha causado es irreparable, parte puede ser contrarrestado en tanto la Naturaleza y el hombre trabajen juntos.

Pero no se equivoquen al pensar que ustedes, humanos, pueden dejar todo el trabajo para nosotros, los devas; ustedes tienen que jugar su papel, tanto dirigiendo las fuerzas interiores hacia la unidad, la armonía y la restauración, como evitando ulteriores daños y aplicando remedios.

Cada individuo puede ayudar en el proceso. Puede difundir la consciencia de lo que es preciso hacer, puede utilizar sus energías en favor del todo hacia el amor a la Naturaleza y la humanidad de una manera práctica, tanto interior como exteriormente.

Pueden vivir de acuerdo con su conocimiento de la totalidad, no permaneciendo en lo negativo sino demandando cura y amor sobretodo, recordando que las fuerzas divinas están a su disposición. Sin ver los microbios, sin ver a los ángeles, sabiendo que todos son parte, ustedes pueden sustentar todas las manifestaciones de la vida.

La sabiduría divina actúa en forma sublime a través de la Naturaleza; puede actuar de ese mismo modo a través de ustedes, cuando se vuelven hacia el todo. Solamente en la unidad podrá salvarse el mundo.