domingo, 14 de noviembre de 2010


LA TERCERA VÍA...

Tradicionalmente Había dos formas de realizar una "labor espiritual":

1) A través del sendero de los Místicos.
2) A través del sendero de los Héroes.

EL SENDERO DE LOS MÍSTICOS:
Los místicos realizan su labor en la sombra, desde el anonimato. Su sacrificio y esfuerzo la mayoría de las veces no es reconocido ni apreciado. Muchas veces incluso fallecen antes de ver los frutos de sus propias semillas, cuyos frutos recogerán y disfrutarán otras generaciones después de ellos.

Pero el místico ha realizado una labor de campo muy importante, la preparación de la Tierra para que en ella fructifique lo que en ella se siembre.
Los místicos realizan un labor energética importantísima en la evolución de la conciencia humana. Crean una estructura preparatoria adecuada para la mente humana, una estructura donde se pueden asentar y enraizar nuevos conceptos y paradigmas, ayudando así al avance evolutivo de la raza humana.

Los místicos realizan un trabajo más interno, trabajan con la potencialidad pura, con aquello que "Es" pero que aún no se ha manifestado... Y su trabajo es en solitario.

EL SENDERO DE LOS HÉROES: Los héroes surgen cuando los Místicos ya han abonado suficientemente el terreno, cuando esa Potencialidad Pura necesita cristalizar en la materia, en forma de nuevas estructuras que avancen al conjunto de la raza humana. Los héroes aparecen justo cuando hay una "Masa Crítica Suficiente" para guiar e impulsar ese cambio, y transformación. El trabajo del héroe es más hacia lo externo, hacia la acción. El héroe conduce a las masas hacia su siguiente peldaño de conciencia, pero puede hacer eso porque previamente cuenta con la energía acumulada de esos místicos que le precedieron en el tiempo y de todos aquellos que previamente trabajaron en "tierra de nadie", solos y en silencio.

Ambos: El místico y el héroe son personajes complementarios. El uno no tendría razón de ser sin el otro... Su trabajo en conjunto, da como resultado algo sólido y palpable por todos.

Pero, reflexionando sobre todo esto, sin temor a equivocarme me atrevería a decir:
Que en estos días de la era actual, un nuevo fenómeno emergente está apareciendo en la conciencia humana, una nueva modalidad que fusiona en si misma a ambos personajes o arquetipos. He aquí a un nuevo hombre que ya no necesita recluirse en un convento o en la Naturaleza para vivir su espiritualidad, y que al mismo tiempo se implica en lo social, consciente de su papel en el mundo en que vive. Un hombre que cultiva tanto la faceta o trabajo interno, como el trabajo externo.

Este hecho, me llena de esperanza porque cuando cambian los individuos, entonces cambia el mundo.
Hoy: Los místicos y los héroes cabalgan juntos, dentro de un mismo corazón.

(Por Maiga, 15-11-10 a las 00:54)