jueves, 18 de noviembre de 2010





PINCELADAS


En mi desván aún guardo huellas y pinceladas.

Cuando se acera el crepúsculo,

aún guardo magia de duendes y hadas.


Una tarde de Octubre muestra su agonía,

dulce baño entre olas de sueños

que no sé si cumpliré algún día.


Atrás queda el Alba con sus nubes coloreadas,

y aunque me envuelve la bruma

aún me quedan las pinceladas.


El brillo se tornó en mate, el claro en turbio,

y aunque navegue a contracorriente

aún tengo arca en este diluvio.


(Poesia de mi hermano: Pedro Serafín).