martes, 25 de enero de 2011


25 de Agosto...

Jamás pienses que no tienes nada que ofrecer.
Tienes una inmensidad que dar, y comprobarás que cuanto menos lo pienses, mejor resultará.

Cuanto más pienses y vivas para los demás y puedas olvidar el yo completamente en el servicio a otros (sin un solo pensamiento de lo que puedes obtener en la vida)... Más feliz serás.

Nunca des con una mano y quites con la otra. Cuando des algo, sea lo que sea, ofrécelo sin que quede rastro de apego, para que pueda usarse de un modo completamente libre. Cuando des, que tu donación sea hecha con abundancia, con libertad y de todo corazón, y después
olvídate de ella.

Ese principio se extiende a los regalos a todos los niveles, materiales o espirituales, tangibles o intangibles. Sé siempre generoso/a en tu donación, y jamás temas sufrir pérdida alguna,
pues si lo haces, eso no es dar de verdad.

Con la donación verdadera... No carecerás de nada.

(Eileen Caddy, Libro: "La Voz en Mi Interior").