sábado, 24 de marzo de 2012





A veces hay que cerrar los ojos a todo...
Para llegar a abrir los ojos internos.

Cuando echo un vistazo a los seres humanos que transitamos por las calles, observo que cada día estamos inmersos en múltiples ocupaciones, obligaciones, preocupaciones y responsabilidades.

Me pregunto cómo se las ingeniará nuestra alma entre tantas distracciones... Para alcanzar el Propósito Divino que ella se trazó al nacer.

Porque si a eso le unimos, las necesidades fisiológicas y el cansancio... Nos queda en verdad muy poco Tiempo real para alcanzar dicho objetivo.

Me doy cuenta de que en realidad, la vida es demasiado corta, se nos esfuma entre los dedos y muchas veces desperdiciamos el tiempo en cosas que no son tan relevantes.

Para evitar que nuestra vida transcurra sin sentido, deberíamos hacer el esfuerzo de Entrar Dentro de uno mismo cada día, y para eso hay que cerrar los ojos y empezar a escuchar a nuestro Ser Interno: allí habita una parte de nosotros que es Inmutable a cualquier circunstancia ya que es una Fuente eterna de sabiduría y recursos ilimitados.

Poco a poco, si vamos frecuentando esa dulce compañía, iremos viendo como el escenario de nuestra vida cambia.

*Método: Cierra los ojos, respira y descansa en la dulzura de tu corazón. Descansa de tus batallas y luchas por el mundo ¿verdaderamente necesitas eso o aquello?... ¿Acaso no serán auto-imposiciones de la mente? ¿Ves...? Ya nos engañó la mente de nuevo.

Aparta de ti las Nubes de lo que No eres, para dejar salir y Brillar el Sol de tu Corazón en Unidad con Todo.


Si al principio no tienes experiencia en realizar Introspección, puedes empezar con la ayuda del apartado en este Blog titulado: Música para el Alma... Simplemente ponte los cascos, cierra los ojos, Siéntete y a Disfrutar. La cita con uno mismo: es la más importante cita que No podemos perder.

(Maiga)