domingo, 13 de octubre de 2013


La Mujer SABIA...


La mujer sabia no precisa hablar, 
su presencia es suficiente, su mirada, su silencio,
 
todo es enseñanza, su amor se instala llenando
 
el espacio de luz que habita...
 
Quizás todo comience tomándose unas vacaciones a solas,
 
es decir consigo misma...

¿Qué otra cosa tienes que a tí...?

¿Y si hoy te propusieras cambiar, transformar a la mujer común
 
en una caminante-guerrera, transitando un sueño,
 
encarnando una utopía, vivenciando que el paraíso
 
es un estado de conciencia?
 

¿Y si te atrevieras a ser tú misma, silvestre,
 
salvaje, libre, natural, inocente, niña y abuela ?
¡Cuánta luz volvería iluminar tu rostro!
 
¡Cuánto amor emitirían tus ojos!
 
¡Cuánta energía llenaría tus manos!
 

El despertar de la mujer adquiere connotación de rebelión,
 
supremo acto de valor que convertirá la oruga en mariposa.
¡Fíjate con qué facilidad se desplaza la luciérnaga en la noche!

En tiempos como éstos estamos destinados
 
a vestirnos de luz, a eso hemos venido.
 
El amor comienza más allá del temor.
 
Mientras tenemos miedo estamos paralizados.
 
Es preciso avanzar en dirección a nuestros peores miedos,
 
es urgente enfrentar nuestros peores monstruos,
 
para descubrir que los tigres son de papel,
 
es preciso prepararse para tener la forma del agua,
 
tan fuerte que perfora la roca y tan flexible
 
que tiene todas las formas sin dejar de ser agua...
 

Ser mujer en esta época, es una iniciación...

El hombre privilegió lo externo, apostó su vida
 
en favor de lo cuantitativo, descuidó la esencia,
 
pisoteó lo sagrado...
 

Mujer...
¿comprendes el motivo trascendental de tu paso por la tierra...?
 

Si así fuera, todo el universo apoya tus pasos.
 
Y más allá del temor, transita la mujer guerrera,
 
caminante de todos los senderos,
 
porque cuando vivimos en el corazón,
 
donde sea que estemos, estamos en casa...
 

Chamalú.